domingo, 25 de abril de 2010

Impactos Ambientales y Actividades Productivas

Minería a cielo abierto

Descripción del ámbito de actividad


La minería a cielo abierto abarca las formas más variadas de extracción de materias primas minerales de yacimientos cercanos a la superficie. Para ello se quita completamente el recubrimiento estéril y se extrae el material útil. Atendiendo a las propiedades físicas del material en bruto y a las características específicas del terreno, se utilizan diversos métodos de explotación.

La extracción en seco es similar para minerales sueltos y consolidados, con la diferencia de que estos últimos deben ser arrancados primero de la roca. Luego, al igual que en la explotación de materiales sueltos, serán cargados, transportados y procesados mecánicamente. Las minas a cielo abierto que se explotan en seco deben ser desaguadas.

En la explotación por vía húmeda, las materias primas sueltas se extraen mecánica o hidráulicamente y se transportan de la misma forma para su procesamiento. La mayoría de estas plantas de extracción se instalan directamente en el agua, y constan a menudo de plataformas flotantes en cauces de ríos o en lagos artificiales.

Las explotaciones mineras ubicadas en la plataforma continental extraen materiales sueltos de yacimientos aledaños a la costa, llamados placeres marinos. Al igual que en la explotación por vía húmeda, el material se extrae y transporta por vía mecánica o hidráulica.

La minería submarina de profundidad tiene por objetivo extraer materias primas del fondo marino. Puede cobrar importancia en el futuro, pero no se analizará en detalle en las páginas siguientes.

Las técnicas de explotación mencionadas se aplican a distintos tipos de yacimientos.

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifMinería a cielo abierto: Métodos de explotación y principales materias primas extraídas

Minería en rocas consolidadas

Minería en rocas sueltas

extracción en seco

extracción en seco

extracción en húmedo

En tierra

En plataforma continental

Bloques de construcción

Diamantes

Piedras preciosas

Feldespato

Yeso

Caliza / materias primas para la fabricación de cemento

Minerales metálicos (cobre, hierro, plata, estaño)

Esquisto bituminoso

Hulla

Menas de uranio

Lignito

Diamantes

Oro

Caolín

Fosfatos

Arena, grava

Minerales pesados (ilmenita, rutilo, minerales de tierras raras, circón)

Arcilla

Casiterita

Diamantes

Oro

Minerales pesados

Casiterita

Arena, grava

Diamantes

Minerales pesados (ilmenita, rutilo, circón, monacita)

Casiterita

La dimensión de las explotaciones a cielo abierto varía según las características de los yacimientos y las técnicas de minería utilizadas. En las minas terrestres podemos encontrar desde explotaciones de un solo minero en una superficie muy reducida hasta explotaciones en gran escala con un diámetro de varios kilómetros, pasando por dimensiones intermedias. Dado que la minería marina exige una técnica costosa y compleja, su dimensión siempre es mínima.

La minería está ligada siempre a la ubicación del yacimiento, lo cual puede implicar un conflicto de intereses en lo que respecta al uso del terreno (establecimiento o ampliación de una explotación minera, por una parte; uso del terreno para otros fines, por otra). Además, puede darse la necesidad de construir primero la infraestructura requerida para las actividades mineras. Las actividades mineras a cielo abierto difícilmente pueden separarse del procesamiento de las materias extraídas, el cual suele realizarse directamente en el lugar de la extracción.

Impacto ambiental y medidas de protección

El impacto ambiental de las operaciones de minería a cielo abierto depende en gran medida del tipo de proyecto. Debido a ello, se hará una distinción entre los efectos ambientales de cada proyecto y las medidas destinadas a contrarrestarlos.

Posibles efectos ambientales de la minería a cielo abierto

Independientemente del tipo de proyecto, los efectos ambientales de la minería a cielo abierto dependen siempre de la extensión y de la ubicación del terreno explotado, sobre todo en lo que respecta a las condiciones climáticas, regionales y de infraestructura. En los siguientes puntos hemos clasificado los efectos potenciales según el método de extracción de materias primas, a fin de facilitar la comprensión.

Minería a cielo abierto: Métodos de explotación y principales efectos ambientales

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EXTRACCION EN SECO

EXTRACCION EN HUMEDO

EXTRACCION EN LA PLATAFORMA CONTINENTAL

EXTRACCION MARINA DE PROFUNDIDAD

Superficie terrestre

Devastación de superficies; alteración de la morfología; peligro de derrumbes en frentes de arranque; destrucción de bienes culturales

Devastación de superficies, modificación de la morfología y del curso de los ríos; formación de grandes escombreras

Modificación de la morfología del suelo marino; erosión costera

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Aire

Ruido y vibraciones en general, ruido y vibraciones de detonaciones; formación de polvo por tráfico y erosión; humos (incl. humos de escombreras autoinflamadas); vapores de voladura, gases nocivos

Ruido producido por equipos generadores de energía, trabajos de extracción, tratamiento y transporte; gases de escape

Ruido; gases de escape

Ruido; gases de escape

Aguas superficiales

Alteración del ciclo de nutrientes (posible eutrofización); contaminación con aguas residuales; contaminación causada por una intensificación de la erosión

Desnitrificación; contaminación del cauce receptor con grandes cantidades de aguas residuales lodosas y/o con aguas residuales contaminadas

Enturbiamiento; incremento de la demanda de oxígeno; contaminación con aguas residuales

Enturbiamiento; incremento de la demanda de oxígeno; contaminación con aguas residuales

Aguas subterráneas

Descenso del nivel freático; deterioro de la calidad de las aguas subterráneas

Alteración del balance hídrico y de la calidad de las aguas subterráneas

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Suelo

Erosión en la zona de explotación; disminución del rendimiento, desecación, hundimiento del suelo, peligro de empantanamiento tras el restablecimiento del nivel freático, erosión

Erosión en la zona de explotación

Modificación del suelo marino y reducción de nutrientes en el mismo

Reducción de nutrientes en el suelo marino

Flora

Destrucción de la flora en el área de explotación; destrucción parcial/alteración de la flora en el área circundante debido a cambios del nivel freático

Destrucción de la flora en el área de explotación

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Fauna

Desplazamiento de la fauna

Desplazamiento de la fauna

Destrucción de organismos marinos inmóviles (corales)

Destrucción de organismos marinos inmóviles (corales)

Población

Conflictos relacionados con el uso del suelo; establecimiento o desarrollo de asentamientos a raíz de las actividades mineras, destrucción de zonas de recreación

Conflictos relacionados con el uso del suelo; conflictos sociales en períodos de auge, establecimiento o desarrollo de asentamientos debido a las actividades mineras

Deterioro de la pesca (destrucción de zonas de desove)

Deterioro de la pesca (destrucción de zonas de desove)

Edificaciones

Daños causados por el agua tras restablecer el nivel freático

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Otros

Posible modificación del microclima

Modificación del microclima; proliferación de agentes patógenos y vectores en aguas estáticas

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Minería a cielo abierto con extracción en seco

La minería a cielo abierto abarca la extracción en rocas sueltas y en rocas consolidadas. En los capítulos siguientes se hará referencia, en caso necesario, a las repercusiones específicas de cada tipo de extracción. Los efectos sobre el medio ambiente han sido clasificados en efectos físicos, biológicos y sociales.

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita21.gifEfectos físicos

La extracción de un recurso natural no renovable constituye el mayor efecto ambiental de la minería a cielo abierto. Además de la extracción de la materia prima en sí, deben tenerse en cuenta la destrucción de partes del yacimiento, así como la imposibilidad de aprovechar todo el material útil debido a pérdidas durante la explotación, al abandono de pilares y de segmentos del yacimiento no rentables y a la sobreexplotación. En la extracción de materias primas gasificables e inflamables (por ejemplo, carbón y turba) pueden destruirse recursos a consecuencia de incendios latentes de mantos.

Las explotaciones a cielo abierto llegan a abarcar superficies extensas. Además de la mina en sí, las explotaciones incluyen escombreras externas que, en explotaciones profundas en rocas consolidadas (por ejemplo, explotaciones a cielo abierto de menas), llegan a tener grandes dimensiones. A ello se suman los vertederos para los residuos del procesamiento, que en el caso de menas con bajo contenido metálico también requieren una gran superficie, y las superficies de infraestructura (complejos de viviendas para los mineros, suministro de energía, vías de transporte, talleres, oficinas administrativas, plantas de tratamiento, etc.). En vista de que las actividades mineras se realizan necesariamente en el propio yacimiento, su ubicación y dimensiones son el resultado de las características geológicas del depósito y de las rocas encajantes. Dado que la explotación a cielo abierto conlleva una alteración significativa de la corteza terrestre, debe ponderarse a fondo desde un comienzo si la explotación es tolerable en las condiciones dadas.

La explotación minera a cielo abierto tiene el doble efecto de eliminar las capas superiores del suelo en algunos lugares (extracción) y de cubrirlas en otro (establecimiento de escombreras). En la mayoría de los países industrializados existen disposiciones que regulan el manejo del suelo cultivable de la superficie terrestre. Según ellas, antes de iniciar las labores de minería a cielo abierto, el suelo cultivable debe ser transportado a otro sitio y almacenado temporalmente. Además, pueden existir disposiciones que regulen la reconstitución del suelo y el restablecimiento de condiciones de cultivo en áreas de relleno.

La preparación de la mina y el establecimiento de escombreras externas y vertederos son actividades que alteran temporalmente la morfología superficial del suelo. Además, al restaurar la capa vegetal en tajos abandonados, quedan depresiones, cuyo tamaño depende del volumen de material extraído durante la explotación y que constituyen una alteración morfológica permanente del suelo. Los tajos en rocas consolidadas producen alteraciones especialmente importantes, pues suelen tener una pendiente pronunciada y muchas veces -por ejemplo, en las canteras- carecen de material para el relleno. La extracción en rocas sueltas produce cambios morfológicos debido, por una parte, a las escombreras exteriores que reciben los desmontes durante la exploración de la mina, y, por otra, al hundimiento del suelo provocado por el desagüe.

La minería a cielo abierto interviene además en el régimen de aguas superficiales mediante la captación y la canalización de corrientes de agua. Las obras se extienden tanto al perímetro de la mina como a las superficies de explotación, y tienen por finalidad proteger la mina contra flujos de aguas superficiales y subterráneas. Los cauces de los ríos son desviados alrededor de la mina, mientras que el agua superficial acumulada, proveniente de precipitaciones o del drenaje de taludes, se recoge en estanques y se vierte en la red hídrica natural. Estas medidas pueden aumentar la carga de sedimentos y modificar la composición química del agua, pudiendo deteriorar la calidad del agua en el cauce receptor.

La minería a cielo abierto en rocas sueltas altera el balance hídrico de las aguas subterráneas, pudiendo deteriorar la calidad de éstas (infiltración de aguas residuales contaminadas) o producir efectos de lixiviación en las escombreras y en la mina misma. En muchos casos se hace necesario bajar el nivel de las aguas subterráneas para evitar que éstas penetren en el tajo. Esto se hace mediante pozos abiertos, ubicados dentro y alrededor de la explotación, los cuales hacen descender el nivel del agua por debajo del piso inferior de la mina. Ello permite explotar la mina en seco y reduce la presión sobre los frentes inclinados y el piso, garantizando la estabilidad de éstos. Por lo general, el agua de los pozos no está contaminada y puede evacuarse directamente en las aguas superficiales. La reducción del nivel freático en el entorno de la mina tiene consecuencias significativas, entre las cuales deben mencionarse especialmente:

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifDesecación de pozos en los alrededores

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifHundimientos del terreno

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifDesequilibrios en la vegetación causados por cambios en las aguas subterráneas.

Al finalizar la explotación a cielo abierto, las depresiones creadas por la extracción del mineral y de las masas de estéril durante el descapotado se llenan hasta el nivel freático y se convierten en lagos, los cuales se alimentan generalmente de aguas subterráneas. El acuífero recupera su nivel de acuerdo a la profundidad del tajo y las condiciones hidrogeológicas. La recuperación puede ser muy lenta, y en ciertos casos dura más de 50 años. Además, si la zona de contacto entre agua y suelo contiene sustancias solubles, o si se han depositado en el suelo cenizas de una planta térmica o residuos industriales, puede deteriorarse la calidad del agua. El problema más difundido en este contexto es el de un pH demasiado bajo del agua lacustre. La falta de afluentes y efluentes agudiza el problema y favorece la eutrofización, sobre todo cuando las áreas colindantes están sometidas a una explotación agrícola intensiva.

Las labores de explotación son, además, una fuente de contaminación acústica, debido a las máquinas y equipos necesarios para arrancar, cargar, transportar, transferir y realizar otras operaciones con el mineral. Las barrenas y los explosivos son fuentes adicionales de contaminación acústica cuando el mineral se extrae de rocas consolidadas. Además del ruido de las voladuras, las vibraciones producidas por éstas contaminan el medio ambiente de forma dinámica, constituyen una molestia para las poblaciones vecinas y causan daños a construcciones.

Por último, las explotaciones a cielo abierto contaminan la atmósfera. Las causas y efectos de ello son muy diversos:

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifLa contaminación atmosférica es producida, por una parte, por la voladura de rocas, cuyo polvo es dispersado por las explosiones. Otra fuente de contaminación con polvo son las partículas de materiales expuestos, las cuales son levantadas y arrastradas por el viento, sobre todo durante las labores de carga, transferencia y vertido.

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifLa contaminación atmosférica causada por gases puede ser consecuencia de las emisiones de escape de vehículos y motores (que generalmente consumen combustible diesel), así como de los vapores de voladura. En las explotaciones a cielo abierto de carbón, existen también otros peligros ligados a las características del yacimiento: por una parte, al extraer carbón de grandes profundidades puede desprenderse metano; por otra, los incendios provocados por la combustión espontánea del carbón pueden liberar gases tóxicos.

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifEn las explotaciones a cielo abierto de carbón, un clima seco y caliente representa un considerable peligro de incendio, pudiéndose producir la combustión espontánea del carbón expuesto en los pisos de la mina o en los puntos de carga y transferencia.

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifEn los vertederos de desmonte o de relave con bajo contenido en carbón, la inflamación espontánea puede provocar incendios latentes (sin llama) difíciles de apagar. Este tipo de incendios puede contaminar el medio ambiente con malos olores y gases tóxicos durante años e incluso décadas.

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifEn casos especiales, por ejemplo cuando se explotan yacimientos de uranio o de pegmatitas en tierras raras, puede producirse contaminación radiactiva.

http://www.estrucplan.com.ar/images_contenidos/icono_impresora.gif

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita21.gifEfectos biológicos

Para extraer materias primas a cielo abierto es necesario eliminar las capas cobertoras, dejando el yacimiento completamente al descubierto. Como consecuencia, se destruye la flora en la zona de extracción, así como en las escombreras y en las diversas instalaciones de infraestructura de la mina.

La fauna, por su parte, es desplazada de la zona minera debido a la destrucción de su hábitat natural.

Los ecosistemas acuáticos sufren los efectos de una alteración de la calidad y la cantidad de las aguas superficiales, mientras que las zonas húmedas reaccionan ante los cambios del nivel freático (empantanamiento, descenso del nivel freático o sumersión causada por el restablecimiento del nivel freático original). Sobre todo los sistemas ecológicos frágiles en ubicaciones extremas son degradados a largo plazo o destruidos.

Los ecosistemas terrestres -por ejemplo, los que dependen de aguas subterráneas- también se ven afectados por la explotación minera. Después de abandonar la mina el terreno sufre una modificación irreversible, a pesar de las medidas de recultivo. La modificación se debe a los cambios físicos y químicos del suelo, a cambios en los recursos hídricos y a otros factores que conducen al establecimiento de comunidades vegetales y animales distintas a las originales.

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita21.gifEfectos sociales

Debido a la magnitud de las explotaciones y a la necesidad de ubicar éstas en el lugar del yacimiento, la minería a cielo abierto tiene un fuerte impacto sobre el entorno humano. Las consecuencias más comunes de la explotación son:

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifLa necesidad de reubicar a los habitantes de la zona a ser explotada. La explotación a cielo abierto no sólo exige la reubicación de poblaciones, sino también de vías de transporte y de comunicación. A los daños económicos se suman repercusiones sociológicas y culturales, las cuales son especialmente pronunciadas cuando la población se encuentra arraigada en un espacio vital reducido o está aferrada a sitios sagrados o de importancia religiosa, así como a estructuras tribales, soberanías territoriales, etc.

http://www.estrucplan.com.ar/Imagenes/bolita11.gifConflictos relacionados con el uso del suelo. Estos surgen a menudo cuando existen explotaciones agrícolas y forestales en el terreno a ser explotado o cuando se encuentran en él monumentos culturales importantes, zonas de recreo, etc., que serían destruidos o afectados por la explotación minera.

Las explotaciones a cielo abierto pueden ocasionar la pérdida de terrenos de uso agrícola, debido, entre otras cosas, a su extensión o a la degradación de la flora y la fauna. Esto implica, a su vez, la eliminación de fuentes de ingresos y, en casos extremos, el reasentamiento de poblaciones enteras. Por lo tanto, antes de iniciar el proyecto, será necesario examinar la situación en conjunto con la población, a fin de identificar las consecuencias y repercusiones que tendrá el proyecto para los diversos grupos sociales, sobre todo para las mujeres. Asimismo, será necesario determinar si las mujeres podrán participar adecuadamente de las ventajas económicas generadas por la explotación minera.

La minería, por otra parte, puede producir riesgos sanitarios para los mineros y para las personas que viven en los alrededores.

Por último, la dotación de infraestructura minera puede provocar el establecimiento o el desarrollo incontrolado de asentamientos.

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Medidas para limitar el impacto ambiental de la explotación minera a cielo abierto

A continuación, se presentan algunas opciones técnicas encaminadas a limitar los efectos ambientales. Estas han sido clasificadas en medidas previas, paralelas y posteriores a las actividades mineras. La experiencia indica que para reducir los efectos ambientales se requiere un marco institucional adecuado, así como disposiciones apropiadas cuyo cumplimiento y control deben estar garantizados.

Medidas previas a las actividades mineras

La medida preliminar más importante consiste en determinar el estado actual del medio ambiente, a fin de tener un punto de referencia para medir los posteriores efectos ambientales. Deben tenerse en cuenta los monumentos culturales e históricos, los suelos, la calidad y el volumen de las aguas superficiales y subterráneas, así como la flora, la fauna, el uso del suelo, etc.

Antes de explotar placeres marinos debe hacerse un inventario de la flora y de la fauna marinas y determinar las corrientes de agua, la pendiente del lecho marino, etc.

La planificación exacta de las operaciones permite limitar considerablemente el impacto ambiental, incluso antes de iniciar las actividades mineras. Un cronograma adecuado de operaciones permite, por ejemplo, archivar y conservar los hallazgos arqueológicos, talar madera útil en la zona de explotación y limitar el tiempo que permanece destapada la mina. De la misma forma, mediante la separación cuidadosa y el almacenamiento por separado del humus y de los horizontes superiores del suelo, es posible asegurar el material necesario para la recuperación posterior del área de explotación. Un desagüe localizado y efectuado correctamente en etapas, en conjunto con nuevas técnicas de drenaje o medidas de sellado, contribuye a minimizar los efectos producidos por el descenso del nivel de las aguas subterráneas.

La población afectada que sufre los efectos directos o indirectos de la minería (por ejemplo, reasentamiento o consecuencias del deterioro de la actividad pesquera) debe participar en las decisiones importantes de la planificación, a fin de tener la oportunidad de defender sus intereses y prevenir posibles tensiones sociales. Es sumamente importante obtener una participación adecuada de los grupos afectados y de las autoridades locales en la planificación y ejecución de medidas de reasentamiento, pago de indemnizaciones y eventual retorno a las antiguas propiedades.

Finalmente, antes de iniciar las labores de minería, debe realizarse una campaña de capacitación y sensibilización en materia de protección ambiental y salud, dirigida a los encargados de la toma de decisiones y a quienes participan en las actividades mineras.

Medidas paralelas a las actividades mineras

A fin de reducir al mínimo la superficie de explotación, el material estéril debe depositarse en vertederos internos; es decir, en los espacios abiertos por la explotación.

Para reducir el nivel de ruido durante las labores, deben usarse dispositivos silenciadores en los equipos. Algunas máquinas pueden aislarse completamente con revestimientos antirruido o dotarse de tubos de escape y silenciadores especiales. Además, los mineros pueden protegerse individualmente, por ejemplo mediante el uso de protectores para los oídos. Finalmente, es posible limitar los períodos durante los cuales se emite ruido, por ejemplo realizando voladuras una sola vez por día. La construcción de barreras antirruido puede reducir además la difusión de ondas sonoras en los alrededores de las fuentes emisoras.

El uso óptimo de explosivos reduce considerablemente las emisiones de ruido y de polvo provenientes del arranque de rocas consolidadas. La planificación óptima de las voladuras (cantidad de explosivos, adecuación de la red de perforación y taponado de perforaciones cargadas) permite reducir la cantidad de explosivos, limitando de esta manera la potencia de las vibraciones, la dispersión de partículas ultrafinas y el ruido causado por la detonación.

Otras medidas individuales, tales como el humedecimiento de caminos, el lavado del equipo de transporte (por ejemplo, de camiones), la aspersión y el restablecimiento de la cubierta vegetal en las escombreras y demás superficies expuestas así como el uso de aglomerantes contribuyen a evitar las emisiones de polvo en las explotaciones. Además, se pueden insonorizar aparatos específicos, por ejemplo machacadoras (chancadoras) en sistemas de cintas transportadoras, dotándolos de un revestimiento aislante. La siembra de árboles o setos ayuda a detener la erosión eólica y favorece la precipitación del polvo. Los aparatos de perforación deben equiparse con dispositivos para precipitar el polvo, ya sea en seco o en mojado.

Las plantas depuradoras eliminan las sustancias sólidas en suspensión y neutralizan y purifican las aguas residuales, a fin de que el efluente cumpla normas mínimas de calidad. Para cada solución o suspensión existen procesos adecuados de separación líquido/líquido o sólido/líquido que deben utilizarse para purificar las aguas contaminadas. Para depurar aguas ácidas contaminadas con metales se pueden usar, por ejemplo, procesos electrolíticos; en el caso de aguas residuales radiactivas, puede aplicarse una técnica de intercambio de iones. Por otra parte, deben aprovecharse todas las posibilidades de combatir las causas de contaminación. Por ejemplo, un filtro ultrafino dispuesto en derivación en el circuito de lubricación de un motor prolonga la utilidad del aceite y puede reducir hasta en un 90% el volumen de lubricantes usados que hay que eliminar.

Las dragas para la explotación de placeres marinos en la plataforma litoral deberían estar equipadas con un canalón prolongado de descarga del descapote, que permita cubrir los desechos gruesos detrás de la draga, restableciendo así al máximo la composición granulométrica natural del suelo marino.

La extracción en húmedo en un lago artificial es preferible a la extracción en el cauce fluvial, puesto que reduce considerablemente la carga de lodo en el río.

Los pozos de exploración y otros agujeros de perforación de tamaño importante en desuso deben sellarse, ya que podrían desequilibrar los horizontes impermeables que retienen las aguas subterráneas.

Particularmente en frentes de arranque frágiles, el talud del perímetro de la mina debe ser tal que impida movimientos de tierra, tales como deslizamientos y derrumbes.

Al planificar la extracción en seco de carbón, debe preverse la protección de escombreras susceptibles de combustión espontánea, compactando la superficie e impidiendo el paso del aire. Los pilares y frentes de explotación abandonados también deben sellarse para impedir incendios latentes.

Las medidas especiales que pueden tomarse para proteger los ecosistemas vecinos incluyen la prohibición de acceso, el cercado y el bloqueo de vías.

Para proteger a la población afectada deben tomarse medidas tales como el nombramiento de un encargado de asuntos medioambientales y/o de seguridad en la mina y la asignación de médicos para la atención de los mineros. Dada la imposibilidad de restringir los daños ambientales a la superficie de explotación, debe brindarse atención médica a todas las personas que viven en los alrededores.

Paralelamente a las actividades mineras y a las medidas encaminadas a reducir los efectos ambientales de la explotación a cielo abierto, deben vigilarse constantemente todos los factores ambientalmente relevantes, recurriendo para ello a mediciones de control (monitoría). Los factores más importantes son: gases de escape, nivel de ruido, vibraciones, contaminación del agua, emisiones de polvo, movimientos/estabilidad de taludes, hundimientos y nivel freático.

Medidas posteriores a las actividades mineras

Después de agotar una sección del yacimiento y de haberla rellenado con desmontes de otros frentes de explotación, deben emprenderse inmediatamente medidas de saneamiento. En vista de que las explotaciones a cielo abierto suelen ocupar grandes extensiones, las medidas de recuperación en las secciones agotadas se realizan simultáneamente con las labores de extracción en otras secciones. Lo mismo debe hacerse en explotaciones con extracción en húmedo ubicadas fuera del cauce de un río. La recuperación del terreno afectado debe hacerse procurando restablecer las condiciones naturales del paisaje.

Sobre todo en zonas tropicales, conviene drenar y nivelar todas las superficies beneficiadas en húmedo, a fin de evitar acumulaciones superficiales de agua que podrían convertirse en focos de incubación de agentes patógenos y vectores, especialmente de la malaria. Sin embargo, en algunos casos, las acumulaciones de agua creadas por la explotación a cielo abierto pueden servir de reserva en época de sequía o aprovecharse como fuente de ingresos, por ejemplo para la piscicultura.

Las escombreras y los perímetros de la mina, al igual que las pilas de desmonte externas y las antiguas superficies de explotación, deben recultivarse inmediatamente con vegetación autóctona, a fin de limitar o prevenir la erosión -sobre todo en zonas tropicales de clima húmedo- así como la erosión eólica en zonas áridas. En zonas particularmente vulnerables deben utilizarse métodos especiales para controlar la erosión (por ejemplo, drenaje y consolidación).

Finalmente, conviene sanear progresivamente las superficies explotadas para dedicarlas a la agricultura, o bien restablecer las condiciones naturales para destinarlas a otros fines. Para poder aprovechar el terreno, será necesario aplanarlo, compactarlo y cubrir las superficies mecánica o hidráulicamente con capas de tierra y humus, a fin de permitir el restablecimiento de la cubierta vegetal y poder cultivar la tierra. Sin embargo, el recultivo del terreno afectado representa tan solo una posibilidad de minimizar el impacto ambiental. Debe tenerse en cuenta especialmente que las medidas de recuperación toman mucho tiempo y que su éxito no está garantizado. El recultivo de superficies, especialmente en zonas tropicales, no ha sido lo suficientemente estudiado y desarrollado en lo que respecta, por ejemplo, a las consecuencias de ciertos ciclos de cultivos y especies apropiadas para el lugar.

viernes, 23 de abril de 2010

Cuarto Domingo de Pascua


¿COMO ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS?


Nuevamente Jesús nos compara a nosotros los seres humanos con las ovejas. Y es que la Liturgia nos presenta esta bella imagen una vez al año, en el Domingo Cuarto de Pascua, el cual dedica la Iglesia al Buen Pastor.

En el Evangelio vemos a Jesús como ese Buen Pastor que da su vida por sus ovejas. Y sus ovejas somos todos: los de este corral y los de fuera del corral. Dice Jesús: “Yo les doy la vida eterna y no perecerán jamás; nadie las arrebatará de mi mano” (Jn. 10, 27-30).

Es cierto, Jesús ha dado su vida por nosotros para que tengamos Vida Eterna. Privilegio inmensísimo que no merecemos ninguno de nosotros. Privilegio que requiere una condición exigida por el mismo Jesús en este trozo evangélico: “Mis ovejas oyen mi voz... y me siguen”.

¿Cómo escuchar la voz de Dios para poder seguirlo a El y sólo a El? Porque... hay muchas voces a nuestro derredor: los medios de comunicación social, las malas compañías, los enemigos de la Iglesia, los cuestionadores de la Verdad, los mentirosos, las mayorías equivocadas ...

Ya nos puso en guardia Jesús acerca de esos falsos pastores que no son El: “Huyen ante el lobo, porque no son suyas las ovejas, no le importan las ovejas y las abandonan. Y el lobo las agarra y las dispersa” (Jn. 10, 11-13). ¿Y quién es el lobo? Nada menos que la ausencia de Dios. Aquellos que nos quieren enredar con otras ideologías donde la fe no importa.

Por eso hay que saber escuchar la voz del Buen Pastor, de Aquél que sí “da la vida por sus ovejas”, de Aquél que sí las cuida bien. ¿Cómo reconocer esa voz? ¿Cómo reconocerla para seguirla, sabiendo que es la única que nos lleva a la Vida Eterna?

Quien oye la voz de Jesús, acepta y sigue su Palabra contenida en su Evangelio. Y la acepta en su totalidad y sin suavizarla, ni disminuirla; mucho menos, discutirla o cambiarla en alguna de sus partes.


Quien oye la voz de Jesús oye la voz de aquellas otras ovejas que están en el corral y que están siguiendo la voz del Buen Pastor.

Quien oye la voz de Jesús oye todas estas voces y oye, también, la voz de su conciencia. Pero esa conciencia no está ahogada, ni adormecida por las voces que no son, sino que está rectamente iluminada por la Verdad y por la Ley de Dios.

Cuando escuchamos la voz del Buen Pastor y prestamos atención a lo que nos pide y nos exige, a lo que nos aconseja y nos enseña, a lo que nos corrige y nos reclama... cuando lo oímos en lo bueno y en lo que creemos que no es tan bueno, porque no nos gusta... entonces podemos decir que lo estamos siguiendo de verdad. Y siguiéndolo, podremos llegar “a la Vida Eterna y no pereceremos jamás”, porque no hemos quedado a merced del lobo.

El Buen Pastor quiere que todos nos salvemos. El ha dado su vida por todos, sin excepción. El no excluye a nadie de su rebaño. Si alguien está excluido, es porque se excluye a sí mismo. Y se auto-excluye aquél que rechaza conscientemente el mensaje de Cristo, aquél que no quiere escuchar la voz del Buen Pastor.

En efecto, en la Primera Lectura (Hech. 13, 14.43-52) vemos cómo muchos de los israelitas, el pueblo escogido a quien debía predicársele el Evangelio antes que a las demás naciones, rechazaron las enseñanzas de Cristo y se opusieron a sus enviados, Pablo y Bernabé. Entonces éstos tuvieron que optar por llevar el mensaje de Cristo a los paganos, no sin antes informarles así: “La palabra de Dios debía ser predicada primero a ustedes”, les dijeron. “Pero como la rechazan y no se juzgan dignos de la vida eterna, nos dirigiremos a los paganos”.

Es decir, la salvación de Cristo y su mensaje es para todos: judíos y no judíos. De allí que Pablo y Bernabé tomaran como base para su evangelización de los paganos una cita del Profeta Isaías: “Yo te he puesto como luz de los paganos, para que lleves la salvación hasta los últimos rincones de la tierra”. (Is. 49,6)

La Segunda Lectura (Ap. 7, 9.14-17) nos presenta la visión de San Juan de todos los salvados: “Eran individuos de todas las naciones y razas, de todos los pueblos y lenguas”. Es decir, la salvación de Cristo es para todos, para todos los que deseen ser salvados y se sientan necesitados de salvación.

La salvación no es para los que creen que pueden salvarse ellos mismos, como se pretende, por ejemplo, la re-encarnación, en el que cada uno pretende auto-redimirse, purificándose a través de sucesivas vidas terrenas, apareciendo su alma cada vez en un cuerpo diferente al suyo.

Tampoco es la salvación para los que no quieran poner su parte en la obra de salvación de Cristo: Cristo nos ha salvado, pero debemos escuchar su voz para seguirle hacia el camino a la Vida Eterna, debemos responder a sus gracias de salvación, siguiendo su Evangelio.

Así podremos estar contados entre esa muchedumbre grande de los salvados, los de “túnica blanca”que han blanqueado sus vestiduras en la lejía del sufrimiento, de la purificación, “en la sangre del Cordero”, porque hemos dado al sufrimiento sentido de redención, al unirlo a la Pasión de Cristo, al sumergirlo “en la sangre del Cordero”.

Significa esto que hemos aceptado las gracias de redención que Cristo nos trajo con su muerte en cruz y también porque lo seguimos a El como El nos indicó: tomando su cruz, aceptando también el sufrimiento que nos purifica y que nos blanquea, sobre todo el sufrimiento de persecución, consecuencia de la conservación de la fe.

Como vemos, la salvación es algo muy importante. Y Cristo nos pide llevar su mensaje de salvación a todos.

Por eso, a los que somos ovejas del rebaño nos toca llamar a los que están fuera, a los incrédulos, a los rebeldes, a los confundidos, a los desanimados, a los engañados para que puedan comenzar a escuchar o volver a escuchar de nuevo la voz del Buen Pastor.

Es el llamado a la Misión Evangelizadora. Es responder a la instrucción de Cristo cuando después de su Resurrección nos pidió: “Hagan que todos sean mis discípulos... enséñenles a cumplir todo lo que Yo les he encomendado” (Mt. 28, 19-20).

Reynaldo Rodrigo Román-Díaz. SVD

jueves, 22 de abril de 2010

Crucitas: ¿vialidad ambiental o chantaje empresarial?


La mina de oro a cielo abierto con cianuro Las Crucitas cuenta con estudio de impacto ambiental (EIA) aprobado y viabilidad ambiental otorgada por la SETENA. Esta ha sido la principal excusa usada por el Ministro Roberto Dobles, para tratar de justificar el nefasto “decreto de conveniencia” que permite la destrucción total (tala rasa) de más de 200 hectáreas de bosque (fuentes de agua, flora y fauna en peligro de extinción incluidas) Pero de lo que el MINaET no habla y muy pocas personas conocen es el contexto en el que esta viabilidad ambiental fue obtenida.

Que el pueblo de Costa Rica conozca este contexto también es una oportunidad de oro para entender como los TLCs son utilizados por trasnacionales depredadoras del ambiente para burlar nuestra legislación y torcerle el brazo a las autoridades nacionales a fin de que resuelvan a su favor. En fin, un ejemplo contundente de lo que nos espera con la aplicación del capítulo 10 del TLC con Estados Unidos, último modelo de estos sofisticados mecanismos de chantaje corporativo.

“Acudiremos a un arbitraje internacional que, de por sí, le costará mucho dinero a Costa Rica.” La historia se remonta a 2003. En marzo de ese año, la SETENA rechazó el EIA sobre el proyecto minero Crucitas. Este rechazo se produjo porque, según la SETENA, el estudio presentaba una serie de carencias y deficiencias que incumplían con la legislación nacional e imposibilitaban su trámite.

La reacción de la compañía canadiense Vanessa Ventures, -dueña del proyecto- no se hizo esperar. El 4 de abril de ese año presentó una solicitud de arbitraje internacional contra Costa Rica ante el centro de arbitrajes del Banco Mundial (CIADI) Este reclamo se basó en las reglas del Tratado Bilateral de Inversiones (TBI) suscrito entre Costa Rica y Canadá (Ley 7870, 1999) y que fue incorporado al TLC firmado con ese país dos años después (Ley 8300, 2002) Según dichos tratados, el Estado costarricense queda obligado a someterse a este tipo de arbitrajes cada vez que los inversionistas canadienses consideren que las decisiones de las autoridades nacionales afectan sus negocios en el país.

¿Y por qué esta demanda? De acuerdo con la minera canadiense, la decisión de la SETENA de no aprobar el EIA de la mina Crucitas, era un acto con “un efecto equivalente” a una “nacionalización o expropiación”.1 ¿Cómo? Que una autoridad ambiental rechace un proyecto minero porque no cumplió con presentar un estudio bien fundamentado sobre sus impactos ambientales ¿¿¿una expropiación???

Parecería un reclamo descabellado, si no fuera porque sus objetivos eran otros. De hecho nos encontramos ante un ejemplo emblemático de cómo los inversionistas utilizan los privilegios que les dan estos tratados para presionar a los gobiernos, a fin de modifiquen decisiones en las que están en juego intereses de la colectividad sobre asuntos de interés público, como son las políticas para la protección del ambiente y la salud pública.

En el caso de la mina Crucitas esas presiones y amenazas fueron directas. El 4 de junio de 2003, en un comunicado de prensa titulado “El Gobierno agota plazo para evitar un costoso arbitraje internacional contra el país”, el presidente de la minera canadiense manifestó públicamente lo siguiente, refiriéndose a su solicitud de arbitraje contra Costa Rica:

“(S)i el Gobierno no inicia el diálogo, entonces acudiremos a un arbitraje internacional, que de por sí, le costará mucho dinero a Costa Rica, "sin considerar la inminente indemnización que tendrían que pagar".”2

Dejando de lado el tono irrespetuoso de conquistador imperial, esta manifestación pública resulta realmente esclarecedora sobre el trámite que recibió la viabilidad ambiental de la mina Crucitas. Y realmente es una lástima que haya sido olímpicamente ignorada por la gran mayoría de la prensa nacional.

La empresa minera amenaza al Gobierno de Costa Rica con acudir a un “costoso arbitraje internacional” si no inicia “el diálogo”. Nos preguntamos ¿cuál diálogo? ¿Qué diálogo o negociación es posible si lo que está en discusión es una decisión técnica sobre la viabilidad ambiental de un proyecto que afectará el ambiente? Se supone que la SETENA es un órgano técnico que tiene la obligación de dictar sus resoluciones basándose en criterios científicos y aplicando estrictamente la legislación ambiental del país. Entonces, ¿qué diálogo puede haber? Si la empresa incumplió con sus obligaciones y no demostró adecuadamente la viabilidad ambiental de su proyecto, eso no es asunto que las autoridades nacionales puedan “negociar” en una mesa de diálogo.

Pero hay más. Nótese el carácter directo de la amenaza. Según la minera canadiense, su demanda, “de por sí” le costará mucho dinero a Costa Rica además de la indemnización que tendría que pagar si pierde el juicio. Es decir, no importa si nuestro país gana o pierde el juicio, no importa si Costa Rica es condenada a pagar una indemnización o no, de cualquier manera la sola presentación de esta demanda le hará perder mucho dinero al empobrecido Estado costarricense.

En efecto, los inversionistas canadienses saben muy bien que los arbitrajes ante el Banco Mundial son costosos. Los países demandados se ven obligados a gastar cuantiosos recursos en contratación de abogados internacionales, pago de honorarios a los jueces privados nombrados para resolver los casos o el constante traslado y hospedaje de sus funcionarios y testigos a Washington D.C. (sede del CIADI) u otro país, ya que usualmente estos arbitrajes se realizan fuera de su territorio.

Así las cosas, no cabe duda que nos encontramos ante un sofisticado instrumento de extorsión, especialmente eficaz cuando se trata de amenazar a países en vías de desarrollo. Su modus operandi lo describía muy bien Martin Wagner (Earthjustice) al referirse a una absurda demanda planteada por otra compañía canadiense -con base en el TLC de América del Norte- contra regulaciones ambientales del Estado de California que prohibieron un aditivo tóxico en la gasolina (Methanex Co. contra EEUU) Según sus palabras, este tipo de demandas “van a tener el efecto de desalentar regulaciones ambientales y de salud, ganen o pierdan los Estados Unidos. Si, como se espera, Estados Unidos gana, va a haber gastado cerca de 3 millones de dólares de los contribuyentes, solo para tener desestimada una demanda obviamente frívola; la decisión no va a hacer nada para prevenir a los productores extranjeros de sustancias dañinas de insistir en indemnizaciones antes de que sus productos puedan ser prohibidos. Si los Estados Unidos pierde, tal extorsión va a ser codificada como la ley alrededor de toda América del Norte.” 3

Obviamente, el gobierno de Estados Unidos puede darse el lujo de gastar millones de dólares defendiéndose de tales ataques de las corporaciones. Pero, ¿y los países pobres como Costa Rica? Esta realidad es bien conocida por la minera de Crucitas, de ahí que no dudó en mandar el siguiente mensaje a las autoridades ambientales del país: si no negocian -o sea si no resuelven a nuestro favor el EIA de la mina- usaremos el TLC para demandarlos ante el Banco Mundial, con lo cual –ganemos o perdamos- Costa Rica perderá mucho dinero. Si esto no es un vulgar chantaje ¿qué es?

Finalmente las amenazas surtieron efecto. La minera no necesitó formalizar el arbitraje, porque el 20 de octubre de 2003 –justo cuando se vencía el plazo previsto en el TLC para el “diálogo” con la empresa- el Ministro de Ambiente y Energía revocó la resolución de la SETENA que rechazó el EIA de la mina Crucitas, alegando “errores en el procedimiento” en lo actuado por ese órgano. Muchas comunidades siguen esperando tanta diligencia y eficacia del MINaET, cuando se trata de atender sus denuncias por violación a leyes ambientales.

Negociaciones ocultas. Pero la historia no terminó ahí. El 3 de junio de 2005 la trasnacional Vanessa Ventures volvió a presentar ante el CIADI una solicitud de arbitraje contra Costa Rica con base en el TLC con Canadá.

En esta ocasión la empresa exigió que el Estado costarricense le pagara 276 millones de dólares más intereses porque, en su opinión, la SETENA había incurrido en un “atraso injustificado” en el trámite del “anexo” al EIA del proyecto minero Crucitas y no se había pronunciado sobre la viabilidad ambiental en los plazos establecidos. Según la minera este supuesto “atraso” constituía una violación por parte de Costa Rica de la obligación de “promoción y protección” de las inversiones establecida en el TLC. Además sería un acto “equivalente” a expropiación (¿?) e incumplía la obligación del Estado de dar a los inversionistas canadienses un trato “no menos favorable” que el trato que otorga a los inversionistas de otros países. Esto último, porque la SETENA había aprobado en un plazo más corto los EIAs presentados para otros proyectos de naturaleza distinta.4

Este reclamo fue notificado al Ministerio de Comercio Exterior, sin embargo, dicho ministerio le ocultó al pueblo costarricense su existencia hasta que a finales de julio de 2005 el exdiputado Gerardo Vargas Leiva la hizo pública. Evidentemente, en medio de la discusión nacional sobre el TLC con Estados Unidos, a sus promotores no les convenía que este caso se divulgara. Mucho menos que la millonaria demanda contra el país continuara su trámite. Tales hechos habrían desnudado las mentiras oficiales sobre la supuesta inocuidad del TLC para el ambiente.

No cabe duda de que el reclamo de la trasnacional minera desconoce la complejidad del proceso de evaluación de un proyecto con impactos ambientales tan significativas como la mina Crucitas. La realidad, el grave conflicto que existe hoy en día sobre este asunto, nos demuestra que un proyecto de tal magnitud y con consecuencias tan profundas sobre el ambiente, no puede ser tramitado de la noche a la mañana y a golpe de tambor por las autoridades ambientales del país.

Este tipo de asuntos exigen un análisis serio y reposado, libre de presiones y amenazas, aún cuando dicho análisis exceda los plazos de resolución previstos en la ley. Así lo ha señalado la Sala IV al concluir que “no puede entenderse que el silencio positivo opere simplemente por el transcurso del plazo dentro del cual la Administración debió pronunciarse sobre el permiso de explotación forestal, sin que lo hiciera, pues ello implicaría poner en inminente peligro el patrimonio forestal del país al permitirse, por esa vía, su explotación irracional e indiscriminada” (Voto Nº 6836-93)

Pero en esta materia lo último que importa son las razones. La millonaria demanda arbitral de la minera perseguía un claro objetivo: presionar al Estado costarricense para que resolviera a su favor el EIA de la cuestionada mina Crucitas, a como diera lugar. Y como veremos, lo logró.

El 3 de octubre de 2005, el representante legal de Vannessa Ventures remitió una nota a la Secretaría del CAIDI en la que solicitaba a dicho organismo suspender el acto de registro de su solicitud de arbitraje contra Costa Rica porque dicha empresa se encontraba en “negociaciones” con el gobierno y era “razonablemente optimista” sobre el resultado de esas “negociaciones”. Esta desconcertante carta de la empresa minera, textualmente dice:

“Vannessa Ventures y su inversión en Costa Rica Industrias Infinito continúan en negociaciones con el Gobierno de Costa Rica en relación con los asuntos en cuestión en su Solicitud de Arbitraje contra Costa Rica. Vannessa es razonablemente optimista en que estas negociaciones van a resolver las cuestiones entre las partes. Por lo tanto (...)solicita que (...) aplace (...) el registro de la Solicitud de Arbitraje.” 5

No podemos dejar de preguntarnos ¿Cuáles negociaciones? ¿Quiénes participaron en estas negociaciones? ¿Dónde se dieron? ¿Para negociar qué? ¿Por qué el gobierno le ocultó al pueblo de Costa Rica estas negociaciones? ¿O acaso miente la empresa minera? Lamentablemente las autoridades nacionales siguen sin dar respuestas satisfactorias.

Negociaciones ocultas a espaldas del pueblo que huelen a podrido. No es posible negociar con un cuchillo en el cuello. Pero además ¿Qué puede haber negociado el gobierno si lo que está en juego es el análisis técnico de un estudio de impacto ambiental? Se trata de un proceso de evaluación científica de los efectos sobre el ambiente de un proyecto minero, a cargo de las autoridades técnicas del Estado costarricense, y -al menos en Costa Rica- este tipo de decisiones no son “negociables”. La SETENA debe resolver aplicando la ley y con base en criterios técnicos. Sus funcionarios nada tienen que negociar con la empresa. Si el proyecto no es viable ambientalmente debe rechazarse y punto.

Pero si algo deja claro la carta de la empresa minera es que funcionarios del gobierno de Costa Rica intervinieron en el trámite del EIA por parte de la SETENA. De lo contrario no se explica como el gobierno podría haber “negociado” con la empresa. Y esto es sumamente grave. Ningún jerarca o funcionario político tiene por qué interferir en decisiones de órganos técnicos especializados como la SETENA.

Peor aún, en octubre de 2005 la empresa minera era “optimista” sobre el éxito de las “negociaciones”. ¿Qué quiere decir esto? ¿Acaso ya sabía la empresa como se iba resolver el trámite del EIA de la mina Crucitas antes que la SETENA se pronunciara? ¿O es que intervino alguna “autoridad superior” para garantizarle de previo el resultado de sus gestiones? ¿Qué tipo de presiones recibieron los funcionarios de SETENA de parte de jerarcas del gobierno –incluido el COMEX- para que tramitaran “a la carrera” el EIA de Crucitas y lo resolvieran a favor de la empresa minera? Muchas interrogantes sin respuesta.

Las amenazas rinden sus frutos. Lo que si está claro es el desenlace de esta historia. El 12 de diciembre de 2005 la SETENA aprobó el EIA de la mina Crucitas y otorgó viabilidad ambiental al proyecto, confirmando el “optimismo” de la minera canadiense y el éxito de sus “negociaciones” con el gobierno de Costa Rica.

Ante tantas amenazas, bajo la sombra de las demandas millonarias, -injustas, pero que “de por sí” le costarán mucho dinero a Costa Rica- en medio de las presiones de jerarcas del gobierno “negociando” con la empresa ¿Podía la SETENA haber hecho otra cosa? ¿Tenía realmente la opción de rechazar el EIA de la mina y oponerse al proyecto? Sinceramente creemos que no. Los hechos indican que ya la decisión estaba tomada.

Y lo que es más grave, en medio de tanto chantaje ¿Podía realmente la SETENA analizar a fondo y con detenimiento los efectos negativos de la mina para el ambiente y las comunidades?

Una vez más, la realidad nos da la respuesta. Hoy la viabilidad ambiental de la mina Crucitas enfrenta serios cuestionamientos de parte de expertos, científicos y universidades públicas que, con argumentos técnicos, señalan graves errores y omisiones a la hora de analizar los impactos que el proyecto tendrá sobre el ambiente. Estos cuestionamientos evidencian un trámite apresurado en el que no se estudiaron a profundidad muchos de estos impactos.

En conclusión. Una viabilidad ambiental espuria. La historia de la viabilidad ambiental de la mina Crucitas es una historia de amenazas y presiones indebidas contra las autoridades técnicas del Estado costarricense encargadas de proteger el ambiente. Es una historia de injerencias externas y negociaciones ocultas e ilegítimas que nos llena de dudas sobre la transparencia y credibilidad del proceso seguido para otorgar dicha viabilidad ambiental.

Una viabilidad ambiental otorgada en estas condiciones no puede ofrecernos ningún tipo de garantía de que se está anteponiendo la protección del ambiente a los intereses de grupos económicos poderosos. Todo lo contrario. Con viabilidades así el ambiente está totalmente desprotegido. Por eso es que la población costarricense y las instituciones encargadas de analizar el caso de la mina Crucitas están plenamente legitimados para desconocer y rechazar una decisión adoptada en medio del chantaje.

Esta historia también nos muestra con toda crudeza como los arbitrajes internacionales de las reglas sobre inversiones de los TLCs son utilizados para socavar la correcta aplicación de nuestras leyes ambientales y poner una espada de Damocles sobre la cabeza de nuestras autoridades ambientales para que resuelvan como las corporaciones quieren. La historia de las “negociaciones” del EIA de la mina Crucitas es también la historia de la negociación del TLC con Estados Unidos. Está en nuestras manos impedir que esta historia se repita.

lunes, 19 de abril de 2010

Benedicto: cinco años de difícil papado


Redacción

BBC Mundo

El Vaticano declaró el lunes, 19 de abril, día festivo de oración para conmemorar el quinto aniversario de la elección de Benedicto XVI como Sumo Pontífice.

Los cinco años como cabeza de los 1,100 millones de católicos en el mundo han estado marcados por una serie de polémicas declaraciones, tensas relaciones con otras fe y, más apremiante, los escándalos de sacerdotes pederastas que han opacado .

Elegido a la edad de 78 años, Benedicto fue el cardenal más viejo en llegar a papa en los últimos tres siglos.

Desde el comienzo se reconoció que tendría una tarea difícil sucediendo a Juan Pablo II, uno de los pontífices más populares de la historia con un exitoso y largo papado.

Una de sus cualidades, sin embargo, era que proyectaba mucha humildad, dijo a BBC Mundo Gerard O'Connell, corresponsal en Roma del semanario católico británico The Universe.

¿Malinterpretado?

"El impacto inmediato fue de una persona sorprendida, energizada, que veía su papel no como una persona que impondría la ley sino que buscaba el camino de Dios para la iglesia", señaló O'Connell.

Aunque no cuenta con el carisma de Juan Pablo II, tiene una gran claridad en sus enseñanzas y prédicas. Según el corresponsal de The Universe, éste ha sido el factor de mayor estabilidad durante sus cinco años.

"Su enseñaza es muy profunda, concisa y precisa. Y ha buscado comunicar la importancia de expresar la fe cristiana a través del raciocinio", expresó O'Connell.

"Para el Papa es muy importante en este mundo moderno -en el que la gente está influida por opiniones y pasiones- que la fe y la razón no sean excluyentes".

Pero otra constante de este papa, agrega O'Connell, es que no le presta mucha atención cuando los ojos y oídos del mundo están centrados en él a través de los medios de comunicación.

Sus palabras, muchas veces dirigidas a estudiantes universitarios o un público entendido, resultan ser malinterpretadas por los medios.

Poco más de un año después de su elección, en septiembre de 2006, vino la primera gran crisis con una furiosa reacción por parte del mundo musulmán tras un discurso papal en Alemania.

Benedicto XVI pareció dar a entender que endosaba las observaciones de un emperador cristiano del siglo catorce (Manuel II de Constantinopla) quien dijo que el profeta Mahoma sólo había traído violencia al mundo.

En un comunicado el Papa se disculpó de que las declaraciones hubiesen sido malinterpretadas y, desde entonces, ha realizado una serie de acciones para restaurar la buena relación con los musulmanes.

Golpe a la autoridad moral

La más reciente fue el año pasado, al convertirse en el primer papa en entrar en la Mezquita de la Roca, en Jerusalén, uno de los sitios más sagrados del Islam.

Durante esa misma visita, el jerarca de la iglesia Católica oró frente al Muro de los Lamentos, a su vez un sitio de profunda relevancia religiosa para los judíos y condenó el antisemitismo en forma contundente e inequívoca.

Aunque el gesto complació, algunos israelíes esperaban que también se disculpara por haber revocado la excomunión de un arzobispo católico (Richard Williamson) que era un reconocido negador del Holocausto.

La situación se exacerbó este diciembre cuando el papa tomó medidas para acelerar la beatificación del Pío XII, cuya gestión durante la Segunda Guerra Mundial es considerada por críticos como hostil hacia los judíos.

Todos estos enfrentamientos los ha podido resolver Benedicto XVI de una u otra manera, pero la crisis de los abusos sexuales contra menores por parte de sacerdotes es algo que no ha podido sacudir.

El escándalo no solo ha afectado la autoridad moral de la iglesia sino la propia imagen internacional del Papa.

Al Pontífice se le quiere responsabilizar de haber encubierto a los curas acusados de abusos sexuales en varios países, entre ellos Alemania, su país natal, y Estados Unidos.

Por otra parte, grupos le han solicitado la dimisión y amenazado con una campaña para ser procesado por crímenes contra la humanidad

Lo lamentable, desde el punto de vista del Vaticano, es que esta crisis amenace con dividir el cristianismo cuando la agenda del Papa fue, desde un inicio, la unidad de la fe.

Gerard O'Connell indica que Benedicto quiere hacer todo lo posible para vencer esas divisiones. "Es por eso que abordó a los lefebristas -los disidentes tradicionalistas de la iglesia católica- para revertir la división que ocurrió durante el papado Juan Pablo II".

Otro importante tema impulsado por el actual Papa que no puede pasar desparcibido, según O'Connell, es su lucha contra la pobreza y a favor de la justicia social.

"Cuando se reunió con los obispos latinoamericanos en Brasil en 2007 fue contundente al respecto, diciendo que la pobreza es un 'escándalo'".

Por encima de todo, sin embargo, ha sido su contacto con la juventud. "Tiene la capacidad de conectarse con la gente joven", recalca O'Connell. "Exhorta a la juventud a no temer ir contra la corriente, ni desafiar las ideas establecidas".

Su mensaje central, concluye el analista del Vaticano es que "la fe no se trata de prohibición, sino de la alegría de descubrir el amor de Dios. Este mensaje de júbilo y alegría es el predominante desde que fue elegido papa".

Iglesia cubana pide cambios urgentes en la isla



Redacción
BBC Mundo
El jefe de la Iglesia Católica cubana, el cardenal Jaime Ortega, aseguró que Cuba está inmersa en una de las peores crisis de la historia reciente, y apremió al gobierno de Raúl Castro a hacer los "cambios necesarios" para remediar la situación.
En una entrevista publicada en la edición digital de la revista "Palabra Nueva", el jerarca católico, de 73 años, dijo que el pueblo cubano está hablando abiertamente acerca de las deficiencias del sistema socialista, al que calificó de "burocrático y estalinista, que crea trabajadores apáticos y tiene baja productividad".
Cuba está "en una situación muy difícil, seguramente la más difícil que ha vivido en el siglo XXI", dijo Ortega.
Según explicó el corresponsal de la BBC en La Habana, Michael Voss, el cardenal también alertó sobre la creciente impaciencia de la población ante el lento paso de las reformas económicas y sociales.
Cambios necesarios y urgentes
"Hay un denominador común fundamental en casi todos los opinantes: que se hagan en Cuba los cambios necesarios con prontitud para remediar esta situación. Yo creo que esta opinión alcanza una especie de consenso nacional y su aplazamiento produce impaciencia y malestar en el pueblo", aseveró el arzobispo de La Habana.
"Hay un denominador común fundamental en casi todos los opinantes: que se hagan en Cuba los cambios necesarios con prontitud para remediar esta situación. Yo creo que esta opinión alcanza una especie de consenso nacional y su aplazamiento produce impaciencia y malestar en el pueblo"
Jaime Ortega, arzobispo de La Habana
Esta no es la primera vez que el cardenal Ortega se refiere a temas de actualidad en Cuba, pero en la entrevista que apareció este lunes los comentarios del prelado son más francos y abiertos de lo habitual.
Según el Ortega, la crisis económica mundial, el embargo económico de Estados Unidos, y los huracanes que han asolado la isla en años recientes han tenido un fuerte impacto en la "altamente ineficiente" economía estatal cubana.
El presidente Raúl Castro ha puesto en marcha algunas reformas económicas de poca envergadura, pero ha dicho que otros cambios mayores tomarán tiempo, según señaló Michael Voss.
Huelga de hambre
El cardenal se refirió también a la reciente muerte de un disidente Orlando Zapata Tamayo tras una prolongada huelga de hambre mientras se encontraba en prisión, y al creciente acoso a las madres y esposas de los prisioneros de conciencia, conocidas como las Damas de Blanco, eventos que consideró preocupantes.
Ortega dijo que la Iglesia "ha hecho históricamente todo lo posible" para que los prisioneros de conciencia sean puestos en libertad "no sólo los enfermos, sino también los otros", y reiteró que es necesario un diálogo con Estados Unidos.
Las autoridades cubanas consideran a los opositores como mercenarios pagados por Washington.
El jerarca católico también criticó al presidente estadounidense, Barack Obama, por fallar en el restablecimiento de un verdadero diálogo con Cuba.
Según Ortega, la solución a muchos de los problemas de Cuba pasa necesariamente por una normalización de las relaciones con EE.UU., país que lleva casi medio siglo intentando forzar un cambio de régimen mediante un embargo comercial.
Obama tomó algunas medidas conciliatorias el año pasado, como liberar los viajes y envíos de remesas de los cubano-estadounidenses a la isla.
"Creo que un diálogo Cuba-Estados Unidos sería el primer paso necesario para romper el círculo crítico en que nos encontramos", dijo Ortega.
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