viernes, 9 de octubre de 2009

Barack Obama. Nobel Of Peace Prize



The Nobel Peace Prize for 2009

The Norwegian Nobel Committee has decided that the Nobel Peace Prize for 2009 is to be awarded to President Barack Obama for his extraordinary efforts to strengthen international diplomacy and cooperation between peoples. The Committee has attached special importance to Obama's vision of and work for a world without nuclear weapons.

Obama has as President created a new climate in international politics. Multilateral diplomacy has regained a central position, with emphasis on the role that the United Nations and other international institutions can play. Dialogue and negotiations are preferred as instruments for resolving even the most difficult international conflicts. The vision of a world free from nuclear arms has powerfully stimulated disarmament and arms control negotiations. Thanks to Obama's initiative, the USA is now playing a more constructive role in meeting the great climatic challenges the world is confronting. Democracy and human rights are to be strengthened.

Only very rarely has a person to the same extent as Obama captured the world's attention and given its people hope for a better future. His diplomacy is founded in the concept that those who are to lead the world must do so on the basis of values and attitudes that are shared by the majority of the world's population.

For 108 years, the Norwegian Nobel Committee has sought to stimulate precisely that international policy and those attitudes for which Obama is now the world's leading spokesman. The Committee endorses Obama's appeal that "Now is the time for all of us to take our share of responsibility for a global response to global challenges."

Oslo, October 9, 2009

jueves, 8 de octubre de 2009

Domingo 28 del Tiempo Ordinario


LA VERDADERA RIQUEZA

¿Por que el joven rico vino a buscar a Jesús? Muchos de los jóvenes en esta situación hubieran estado muy contentos con sus riquezas. ¿Por que el seguía se seguía preguntado por la vida? ¿Será que su corazón todavía no se había endurecido por sus riquezas? Eso no lo sabemos. Lo que si podemos afirmar es que las personas se pueden volver duros de corazón por su egocentrismo que no pueden escuchar el llamado de su corazón o buscar una vida mas feliz.
El preguntó, ¿Qué es lo que debo hacer para heredar la vida eterna? El como cualquier joven, esta listo para cualquier aventura o reto. Pero también se da cuenta de que no es solamente la buena voluntad que cuenta. Esto se lo hace ver a Jesús, por eso el afirma, “todos los mandamientos los he cumplido desde pequeño”. Sin duda alguna el joven era una persona que tenia una vida cómoda y respetable- la clase de hijo que muchos de los padres quisieran tener y estar orgullosos. ¿Un modelo? Si, hasta cierto punto. Cuando nosotros analizamos sus afirmaciones vamos a ver que no son muy convencibles sus afirmaciones. Cuando el afirma que no ha hecho nada en contra de los mandamientos tal ves el estaba diciendo en el trasfondo de su respuesta que el no ha hecho nada que pueda dañar a alguien. Que se puede entender como algo negativo. Tal ves pensando que esto es lo más grande en el criterio de todas las virtudes.
Ciertamente el joven rico es identificado como un joven bueno, nadie puede decir algo contrario. Pero este joven no ha sido confrontado por alguien, tiene una vida fácil.
Jesús lo ve con amor y admiración. El joven es un gran potencial para el. Es por ello que le presenta una nueva versión de una obra buena- una positiva. Jesús le dice: “si quieres ser perfecto, vende todo lo que tienes. Da el dinero a los pobres. Después regresa y sígueme y tendrás un gran tesoro en el cielo”.
Jesús quiere liberar al joven de todas las adicciones de posesión y enseñarle el camino de compartir y tener compasión. Pero el joven no estaba listo para ello. Por eso se fue triste.
¿Porque el estaba triste? Porque el reto que Jesús le pone es más que ser bueno, es tener un corazón generoso. Por eso el precio era muy alto. Por eso el regreso a su vieja vida, y a sus comodidades y vida segura. No dudando que el algún día hará algo extraordinario para su vida. Pero mientras tanto, seguirá en sus comodidades. Interesante es que Jesús lo deja marcharse.
Es muy duro para las personas dar todo lo que tiene porque significa que se tienen que ajustar a las necesidades que la gente ordinaria tiene. Ya no tendrían que asegurar su vida en crear un estatus, una vida segura o una vida de diversión. Es por eso el porque los discípulos de Jesús tienen que renunciar a cualquier riqueza. La esencia de la fe en el cristianismo es tener totalmente confianza en Dios y tener a Dios como la única forma de seguridad y bienestar en la vida.
Cuando Jesús dice “vende todo lo que tienes…” no significa que el discípulo de Jesús tiene que ser un indigente. La vida del pobre, la cual es dura, no es tampoco el ideal del corazón del cristianismo, por lo tanto ni de un discípulo. Pero tampoco es la acumulación de las riquezas o las posesiones que nos creamos.
Como el joven rico, a nosotros también nos pasa que a veces soñamos con ser más auténticos al llamado de Dios. Soñamos, pero ¿estamos preparados para ello? No somos mejores si solo nos quedamos en los sueños de cambio, sin hacer algún cambio en muestra vida, en términos de significado de la vida satisfacción y entusiasmo- en vez de pruebas y dificultades.
Jesús, como lo hizo con el joven rico, no nos deja a nosotros buscar una respuesta cuando esta respuesta nos pide lo mejor que tenemos. Un amigo sincero es a veces quien nos para de soñar demasiado. El verdadero amigo nos hace ver las cosas con realismo y nos lleva a hasta el limite de nuestras habilidades y mas allá, para que nosotros nos creamos nuevos estándar de vida y en la cual nos podamos ver en el espejo y juzgarnos por si mismo. Es bueno ser bueno pero es mas bueno ser alguien que tiene a dios como principio de vida.

Reynaldo Román

sábado, 3 de octubre de 2009

Terremoto en Sumatra-Earthquake in Sumatra


"Todo se derrumbó y aún están ahí"

Los equipos de rescate agotan las últimas horas para rescatar supervivientes del terremoto de Sumatra.-Indonesia recuenta 1.000 muertos y 4.000 desaparecidos

CRISTINA GALINDO | Padang (Enviada Especial) 03/10/2009

Mientras se ajusta la mascarilla que le tapa la nariz y la boca, Chych Primadasa muestra con la cara desencajada la lista de sus amigos muertos. Había 15 y sólo se mantienen con vida dos, pero aún siguen enterrados bajo los escombros. "Estaban en clase de inglés... yo estaba en el patio, cuando vi cómo se derrumbaba todo", explica ante las ruinas. En esa lista ha ido tachando los nombres de los compañeros que han perdido la vida. "Pero me acaban de decir que uno de ellos y mi profesor están bien, deseo que los rescaten pronto", afirma este estudiante de 22 años en una calle del centro de Padang, una de las localidades más afectadas por el terremoto que arrasó la costa oeste de Sumatra (Indonesia) el 30 de septiembre.

Cuando amanece y la ciudad sale de la oscuridad total en que la sume la falta de electricidad, la imagen de los 20.000 edificios afectados por el seísmo es aún más fantasmagórica. La cifra de muertos, que supera hasta ahora el millar, aumentará a buen seguro en los próximos días. Hay más de 4.000 desaparecidos en Sumatra. Con el paso de las horas, cada vez parece más claro que el impacto del terremoto en la zona ha sido terrible. Y no sólo en Padang. Cientos de personas pueden haber perecido sepultadas en áreas remotas situadas al norte de esta ciudad de 900.000 habitantes. Testimonios llegados desde esas zonas precisan que al menos tres aldeas (Pulau Aia, Lubuk Laweh y Jumena) han quedado literalmente tragadas por los corrimientos de tierra. "No se ve ni el minarete", reconoce Rustam Pakaya, responsable del centro de crisis del Ministerio de Sanidad. Puede haber más de 600 muertos sólo en estas localidades.

Todo apunta a que la situación puede ser aún peor en Pariaman, una localidad de unos 500.000 habitantes situada a 56 kilómetros de Padang y más cercana al epicentro del seísmo. Más del 50% de las casas de este municipio se han visto afectadas, según ha indicado el vicepresidente indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, de visita en la zona afectada por el seísmo. Las primeras cien horas son claves en cualquier rescate. Después de ese plazo, que vence la mañana del domingo, será casi imposible encontrar supervivientes entre los escombros. Los esfuerzos de los equipos de rescate indonesios e internacionales, llegados o a punto de llegar de más de 20 países, se centran en Padang y sus alrededores. "Pasadas ese tiempo, esperaremos entre siete y diez días más, después habrá ya poco que hacer", explica Winston Chang, funcionario de la ONU que trabaja en las labores de coordinación de la ayuda.

Los equipos cuentan con perros adiestrados para localizar supervivientes, sensores capaces de rastrear el menor sonido a través de los cascotes y equipos de maquinaria pesada. El despliegue no parece impresionar a Chych Primadasa. "Los equipos de rescate tardaron un día en aparecer cuando se cayó el edificio", se queja. Las altas temperaturas y la elevadísima humedad complican aún más la situación de las víctimas.

El jefe del Ejército indonesio, Agustadi Sasongko, ha informado de que los esfuerzos de búsqueda se están centrando en los seis puntos más catastróficos. Uno de ellos es el Hotel Ambacang, en el centro de Padang. La mitad del establecimiento se ha venido abajo. Los perros de un equipo de socorristas suizos rebuscan entre los escombros, sin mucho éxito. Un mensaje de móvil enviado por una persona atrapada a sus familiares había despertado esperanzas. "Están entrenados para detectar a los vivos, no a los muertos, y no han detectado nada", afirma Anna Hagenbush, una de las integrantes del equipo. De momento, el balance es devastador: 40 cadáveres han sido recuperados de entre las ruinas del hotel y 80 personas permanecen bajo tierra.

Cuando las seis plantas del Ambacang se desplomaron, Nur Azani estaba cumpliendo con su turno de recepcionista en un hotel situado enfrente, mucho más moderno, que no ha sufrido ningún daño. "Las columnas eran muy finas", explica. "Se cayó la parte más vieja del hotel Ambacang".

Mientras tanto, las agencias de ayuda humanitaria intentan reconstruir los servicios públicos, como el suministro de agua corriente, para evitar que se extiendan las enfermedades. En el río de agua marrón que cruza Padang, cientos de vecinos hacen cola para lavarse al anochecer. Muchos se han quedado sin casa y duermen en la calle. La electricidad regresa a un ritmo muy lento, sólo en el centro. Las casitas que bordean el cauce se iluminan de noche con velas.

Poco a poco, los ciudadanos que se han salvado de esta catástrofe, que va camino de igualar el terremoto que asoló la vecina isla de Java en 2006 (que se cobró 5.000 muertos y dejó a 1,5 millones de personas sin hogar) vuelven a su vida cotidiana. Viven en el llamado cinturón de fuego del Pacífico, amenazado por la constante actividad sísmica.

Poco antes del anochecer y de que el muecín llamara a la oración (el 85% de los indonesios son musulmanes), fueron enterradas ayer en el cementerio general de Padang las primeras víctimas. Los 60 niños de entre 9 y 14 años atrapados en un colegio del centro de la ciudad también serán sepultados pronto. Sus voces pidiendo socorro dejaron de oírse el viernes. Los equipos de rescate ya han abandonado la búsqueda. El olor a muerte, entremezclado con el calor, se percibía a metros del colegio. Tirados en el suelo, en el área acordonada por la policía, todavía se podían ver zapatos de niño y cartillas de notas escolares.


http://www.elpais.com/articulo/internacional/Todo/derrumbo/estan/ahi/elpepuint/20091003elpepuint_9/Tes

viernes, 2 de octubre de 2009

Caminos hacia una auténtica democracia


Caminos hacia una auténtica democracia Costa Rica, 4 Oct. 09 (Eco Católico)



I- INTRODUCCIÓN

“UNA DEMOCRACIA SIN VALORES… SE VUELVE FÁCILMENTE UNA DICTADURA
Y TERMINA TRAICIONANDO AL PUEBLO”.

1. “La mejor manera de llegar a una política auténticamente humana es fomentar el sentido interior de la justicia, de la benevolencia y del servicio al bien común”. Con estas palabras, el Concilio Vaticano II reconoce en la política una noble acción humana si se funda en una correcta jerarquía de valores y aspira a servir y a defender los derechos fundamentales de la persona, de las familias y de los grupos que constituyen la sociedad civil.

2. Fiel a esta convicción y de frente al actual proceso electoral, la Conferencia Episcopal de Costa Rica quiere ofrecer, a la luz del Evangelio y de la Enseñanza del Magisterio de la Iglesia, algunos criterios éticos que orienten la participación responsable y activa de todos los ciudadanos y las ciudadanas, pero, en especial, de los cristianos, a fin de que estos ponderen, con coherencia, entre los valores que inspira el seguimiento del Señor y las opciones políticas por favorecer. “La vida cristiana no se expresa solamente en las virtudes personales, sino también en las virtudes sociales y políticas”.

3. Fundamentados en el sano pluralismo que caracteriza la sociedad costarricense, apelamos para que esta Verdad del Mensaje Cristiano, que se encuentra en la raíz misma de nuestra identidad cultural, sea expuesta en estos foros políticos, en los que, en ocasiones, se absolutizan dogmáticas posiciones ideológicas y no pocas veces, por prejuicio antirreligioso, se cohíbe el diálogo razonable y respetuoso, en detrimento del mismo proceso democrático.

4. Sobre este punto, resulta significativo afirmar que: “Es de justicia que pueda la Iglesia en todo momento y en todas partes predicar la fe con auténtica libertad, enseñar su doctrina social, ejercer su misión entre los hombres sin traba alguna y dar su juicio moral, incluso sobre materias referentes al orden político, cuando lo exijan los derechos fundamentales de la persona o la salvación de las almas, utilizando todos y sólo aquellos medios que sean conformes al Evangelio y al bien de todos según la diversidad de tiempos y de situaciones.”

5. Ciertamente, la Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer y no pretende “de ninguna manera mezclarse en la política de los Estados.” No por eso, renuncia a la misión de verdad que cumple en todo tiempo y circunstancia a favor de una sociedad a la medida del hombre, de su dignidad y de su vocación: “La política es más que una simple técnica para determinar los ordenamientos públicos: su origen y su meta están precisamente en la justicia, y ésta es de naturaleza ética.”

6. Se resta fuerza a la democracia cuando se excluye la religión del ámbito público; de hecho, cuando esto acontece: “La vida pública se empobrece de motivaciones y la política adquiere un aspecto opresor y agresivo (…) La razón necesita siempre ser purificada por la fe, y esto vale también para la razón política, que no debe creerse omnipotente.”

7. Cuando se pierde el sentido de Dios, también el sentido del hombre queda amenazado y contaminado, como afirma el Concilio Vaticano II: “La criatura sin el Creador desaparece (...) Más aún, por el olvido de Dios la propia criatura queda oscurecida”.

8. Así pues, queremos con esta reflexión hacer nuestro aporte para que el proceso electoral signifique un avance real hacia una democracia que potencie una auténtica identidad ciudadana, entendida como la forma de integración legal, política, económica e intercultural de la persona en una comunidad.

II- CAMPAÑA POLÍTICA: UN MEDIO Y NO UN FIN…

9. Durante el proceso electoral, las agrupaciones políticas pondrán en práctica diferentes estrategias para influir en la decisión de los ciudadanos. Esta acción, cada vez más sofisticada, debe permitir a los votantes profundizar las distintas propuestas políticas y, así, con conciencia crítica, elegir a sus representantes; ideal que no siempre se alcanza.

10. Paradójicamente, ya sea por la escasez de ideas o incapacidad de difusión de estas en la contienda política, el ideal de formar ciudadanos ilustrados, activos y deliberantes, cuyo voto sea fruto del logos (λóγος: razonamiento) y no, únicamente, del pathos (πάθος: pasión), es más un anhelo que una realidad.

11. Interpretando el sentir de nuestro pueblo, como ciudadanos queremos ver cambios radicales en esta campaña política, por lo que esperamos una contienda cívica transparente, un proceso generador de ideas, que tenga como base los principios de igualdad, de libertad, de pluralismo y de auténtica tolerancia.

12. Esta situación ha propiciado que en amplios sectores de la población, especialmente entre los jóvenes, crezca la apatía por la política o por la democracia como sistema, “pues las promesas de una vida mejor y más justa no se cumplieron o se cumplieron sólo a medias”.

13. En la política, como en todos los quehaceres humanos, los cristianos debemos actuar según las exigencias dictadas por la virtud de la prudencia, que nos lleva en primer momento a clarificar y valorar, maduramente, la situación; luego a analizar y a juzgar esta realidad, para así, finalmente, discernir entre las acciones por llevar a cabo. La prudencia “es, en definitiva, una virtud que exige el ejercicio maduro del pensamiento y de la responsabilidad, con un conocimiento objetivo de la situación y una recta voluntad que guía la decisión.”

14. De frente al proceso electoral que se inicia y en aras del fortalecimiento de las instituciones democráticas, los Obispos de la Conferencia Episcopal de Costa Rica hacemos un respetuoso llamado a los dirigentes políticos, para que en esta campaña se suscriba un pacto ético-electoral, como condición esencial para la sana discusión, con el propósito de garantizar la calidad de un debate sereno y respetuoso, capaz de propiciar un ambiente de confianza y convivencia pacífica, de conformidad con nuestra reconocida cultura democrática.

15. Este pacto ético electoral, más que un listado de buenas intenciones, compromete a los partidos políticos a:

Garantizar que este proceso electoral se caracterice por el debate, la discusión de las ideas y no por los ataques o las injurias.

Desarrollar una campaña electoral que inspire el fortalecimiento de la democracia y la unidad nacional. Esto conlleva también a desterrar todo acto de violencia física y verbal en cualquiera de sus manifestaciones y, más aun, cualquier insinuación de acción intimidatoria.

Propiciar la sana competencia y no la hostilidad. Por eso, apelamos a que los partidos se alejen de toda manipulación política propagandística ilegal o inmoral, particularmente aquellas ejecutadas por terceras personas o grupos de poder.

Presentar ante los costarricenses los distintos “programas de gobierno”, a fin de discernir el plan para el desarrollo de la República o “proyecto país” por ejecutar en los campos de la salud, educación, seguridad, equidad social y vivienda, así como en las políticas que promuevan el acceso a la tierra, el uso racional y justo del agua, además de una visión integral de la situación de nuestras zonas costeras, entre otros temas. Dicha acción permitirá conocer si estos planteamientos se orientan hacia políticas que beneficien a todos, mediante un crecimiento sostenido y un reparto equitativo de la riqueza o, por el contrario, si son motivadas por una simple ambición de poder o intereses de personas o de grupos. Una visión a largo plazo es señal positiva de que una agrupación política está por encima del nefasto electoralismo.

Finalmente, promover la vigilancia legítima y lícita de la procedencia de los fondos de la campaña y rechazar todo financiamiento cuyo origen sea dudoso.

16. Es primordial recordar que los votantes tenemos derecho a exigir material cierto y seguro sobre la oferta de los partidos políticos y no simple información cosmética.

17. Si bien, recientemente, el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) reafirmó en una resolución la libertad de las organizaciones privadas a seleccionar a los participantes en un debate, “siempre y cuando la exclusión de los contendientes no resulte arbitraria o discriminatoria” , no podemos ignorar que la información se encuentra entre los principales instrumentos de participación democrática, por lo que animamos a los medios de comunicación privados a ser consecuentes con el Estado Democrático Social de Derecho en el que vivimos y, en aras de la igualdad y libertad de información, promuevan, creativamente, otros espacios donde los votantes conozcan todas las propuestas políticas y no, exclusivamente, aquellas que, por escogencia de estas empresas, cuenten con la posibilidad de presentar sus ofertas políticas. Esta praxis, sin duda, induce y limita la opinión electoral.

18. A todos cuantos dirigen y laboran en los medios de comunicación masivos, los animamos a vivir su profesión como un servicio a la verdad, al bien común y a la democracia, impulsando a los hombres y las mujeres a ser conscientes de su dignidad.

19. Esta reflexión ética alcanza también a los nuevos recursos de comunicación que son fruto del avance tecnológico. A pesar de la brecha digital, los canales alternativos de comunicación, tales como Internet, los foros, los chats, los blogs y las redes sociales, son utilizados hoy tanto por partidos como por particulares, y se han convertido en eficaces herramientas de acción y participación política.

20. Si bien con plena convicción apoyamos la libertad de expresión y el libre intercambio de ideas, apelamos, no obstante, a quienes se involucran en estos medios a no únicamente estar presentes en la red, sino a estructurar un mensaje eficaz que ofrezca contenidos de calidad a los usuarios: “La ideología de libertad radical es errónea y nociva, al menos para legitimar la libre expresión al servicio de la verdad.”

21. Al mismo tiempo, instamos a las casas encuestadoras a manifestar transparencia en los métodos de realización de las encuestas que apliquen en este proceso electoral, de manera que exista siempre concordancia entre los hallazgos y la presentación de estas, además de la rigurosa continuidad en la formulación de las consultas, la selección de las muestras y la consecuente interpretación y publicación de los datos. Es igualmente necesario que estas empresas no sean asociadas a las tendencias políticas o representen intereses de grupos de poder; de lo contrario, estos valiosos instrumentos corren el riesgo de ser valorados como meros medios propagandísticos, en detrimento de su credibilidad.

III- EL HOMBRE ES EL AUTOR, EL CENTRO Y EL FIN DE TODA
LA VIDA ECONÓMICO-SOCIAL

22. En la etapa electoral, el tema del desarrollo humano adquiere especial vigencia, ya que los distintos partidos políticos suelen exponer sus criterios, exclusivamente, en cuanto a los principios económicos, sociales y políticos que posibilitarán su consecución.

23. Como nos recuerda el Papa Benedicto XVI: “El desarrollo necesita ser ante todo auténtico e integral. El salir del atraso económico, algo en sí mismo positivo, no soluciona la problemática compleja de la promoción del hombre…”

24. El desarrollo no es un objetivo por alcanzar; más bien, es un camino por recorrer. Sólo hay un auténtico desarrollo cuando las personas tienen las oportunidades de conseguir sus más importantes deseos y necesidades, y, ciertamente, esto pasa por la puesta en práctica de políticas que reconozcan y sitúen el valor de la persona humana en su centro.

25. En Costa Rica, la verdad, la libertad, la justicia, la solidaridad y el amor como valores sociales, han sido los principios rectores que han permitido recorrer el sendero del desarrollo hasta hoy.

Este proceso electoral es una ocasión privilegiada para reencontrar y consolidar los altos valores que cimentaron nuestra Patria desde su origen y que lograron que prevaleciera la lógica del compartir y de la solidaridad sobre el individualismo, en aras de la justicia y del desarrollo equitativo.

26. Sin embargo, también en nuestro país, la vida social en convivencia armónica y pacífica se ha deteriorado gravemente. Con dolor y gran preocupación, vemos: “el crecimiento de la violencia, que se manifiesta en robos, asaltos, secuestros, y lo que es más grave, en asesinatos que cada día destruyen más vidas humanas y llenan de dolor a las familias y a la sociedad entera. La violencia reviste diversas formas y tiene diversos agentes: el crimen organizado y el narcotráfico…, la violencia común sobre todo en la periferia de las grandes ciudades, violencia de grupos juveniles y creciente violencia intrafamiliar. Sus causas son múltiples: la idolatría del dinero, el avance de una ideología individualista y utilitarista, el irrespeto a la dignidad de cada persona, el deterioro del tejido social, la corrupción incluso en las fuerzas del orden, y la falta de políticas públicas de equidad social.”

27. Los graves signos de desarticulación social y el deterioro institucional que experimentamos, nos obligan a replantear el concepto de desarrollo: “que no coincide ciertamente con el que se limita a satisfacer los deseos materiales mediante el crecimiento de los bienes, sin prestar atención al sufrimiento de tantos y haciendo del egoísmo de las personas y de las naciones la principal razón”. Para ser auténtico, el desarrollo debe ser integral; es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre: “Cuando prevalece como motivación central la lógica del lucro, aumenta la desproporción entre pobres y ricos (…) Por el contrario, cuando prevalece la lógica del compartir y de la solidaridad, se puede corregir la ruta y orientarla hacia un desarrollo equitativo, para el bien común de todos”.

28. En la vida económico-social deben respetarse y promoverse la dignidad de la persona humana, su entera vocación y el bien de toda la sociedad “porque el hombre es el autor, el centro y el fin de toda la vida económico- social.”

29. En este proceso electoral, es necesario escoger los caminos que ayuden a cimentar una convivencia social pacífica y respetuosa de la dignidad de las personas. Es el momento para poner en práctica las enseñanzas de San Pablo, al instarnos a no dejarnos dominar por el mal…“Por el contrario, vencer al mal, haciendo el bien.”

IV- LA VIDA HUMANA, EJE FUNDAMENTAL DEL VERDADERO DESARROLLO

30. Benedicto XVI, en su encíclica Caritas in Veritate, nos enseña que uno de los aspectos más destacados del desarrollo actual, es el tema del respeto a la vida, “que en modo alguno puede separarse de las cuestiones relacionadas con el desarrollo de los pueblos”. Ya Pablo VI nos recordaba que: «El verdadero desarrollo, es el paso, para cada uno y para todos, de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas».

31. Ambas afirmaciones nos llevan a hacer un profundo llamamiento a quienes se postulan para la elección de cargos públicos, para que, decididamente, se comprometan a implementar políticas inclusivas, en consonancia con el reconocimiento del valor de la vida humana como eje del desarrollo, y esto exige ponerse de lado de quienes sufren: “Entre ellos, están las comunidades indígenas y afroamericanas, que, en muchas ocasiones, no son tratadas con dignidad e igualdad de condiciones; muchas mujeres, que son excluidas en razón de su sexo, raza o situación socioeconómica; jóvenes, que reciben una educación de baja calidad y no tienen oportunidades de progresar en sus estudios ni de entrar en el mercado del trabajo para desarrollarse y constituir una familia; muchos pobres, desempleados, migrantes, desplazados, campesinos sin tierra, quienes buscan sobrevivir en la economía informal; niños y niñas sometidos a la prostitución infantil, ligada muchas veces al turismo sexual; también los niños víctimas del aborto. Millones de personas y familias viven en la miseria e incluso pasan hambre… quienes dependen de las drogas, las personas con capacidades diferentes, los portadores y víctima de enfermedades graves como la malaria, la tuberculosis y VIH - SIDA, que sufren de soledad y se ven excluidos de la convivencia familiar y social (…) También los ancianos, que además de sentirse excluidos del sistema productivo, se ven muchas veces rechazados por su familia como personas incómodas e inútiles (…).”

32. La vida se ve impedida por diversas formas. Como nos señala el Concilio Vaticano II: “Todo lo que se opone a la vida, como los homicidios de cualquier género, los genocidios, el aborto, la eutanasia y el mismo suicidio voluntario; todo lo que viola la integridad de la persona humana, como las mutilaciones, las torturas corporales y mentales, incluso los intentos de coacción psicológica; todo lo que ofende a la dignidad humana, como las condiciones infrahumanas de vida, los encarcelamientos arbitrarios, las deportaciones, la esclavitud, la prostitución, la trata de blancas y de jóvenes; también las condiciones ignominiosas de trabajo en las que los obreros son tratados como meros instrumentos de lucro, no como personas libres y responsables; todas estas cosas y otras semejantes son ciertamente oprobios que, al corromper la civilización humana, deshonran más a quienes los practican que a quienes padecen la injusticia y son totalmente contrarios al honor debido al Creador “.

33. En Costa Rica, en los últimos años, algunos grupos de presión, personas y sectores de la sociedad civil, apoyados, no pocas veces, por capitales extranjeros y con la cooperación de algunos medios de comunicación locales, el propio Ministerio de Salud, e incluso, varios diputados y diputadas de la República, han promovido legislaciones contrarias a la vida, antirreligiosas y específicamente anticristianas, que contribuyen a difundir una mentalidad antinatalista mal entendida como “derecho humano”, como signo de progreso y de conquista de libertad, además de una visión equívoca sobre el matrimonio y la familia. “¡Ay, de los que llaman al mal bien, y al bien mal!; que dan oscuridad por luz, y luz por oscuridad”.

34. De manera categórica, hemos denunciado, sobre todo en las últimas legislaturas, la promoción de proyectos de ley que se alejan de los principios fundamentales consagrados en nuestra Carta Magna, en cuanto al reconocimiento de la inviolabilidad de la vida humana y el valor del matrimonio y la familia, como elemento natural y fundamento de la sociedad , mediante leyes que persiguen legalizar las uniones civiles entre personas del mismo sexo y otorgarles los mismos derechos del matrimonio.

35. Conviene recordar las palabras de Benedicto XVI: “(...) parecen peligrosos y contraproducentes los proyectos que pretenden atribuir a otras formas de unión reconocimientos jurídicos impropios, terminando inevitablemente por debilitar y desestabilizar a la familia legítima fundada en el matrimonio.” “En estas situaciones la conciencia, a veces arrollada por los medios de presión colectiva, no demuestra suficiente vigilancia sobre la gravedad de los problemas que están en juego, y el poder de los más fuertes debilita y parece paralizar incluso a las personas de buena voluntad.”

36. Igualmente, en cuanto a la protección del derecho a la vida de los que van a nacer, recordamos que “la tutela del bien fundamental de la vida humana y del derecho a vivir forma parte esencial de las obligaciones de la autoridad”. “Cuando una sociedad se encamina hacia la negación y la supresión de la vida, acaba por no encontrar la motivación y la energía necesaria para esforzarse en el servicio del verdadero bien del hombre”. Al aceptar que se violen los derechos del más débil, aceptamos, también, que la irracional fuerza prevalezca sobre el derecho.

37. La comunidad política que se precie de buscar el bien común, debe excluir de sus tesis la legalización de la muerte directa de una criatura en el propio seno de la madre. De lo contrario, se contradice todo objetivo por la grave injusticia que supone legitimar la muerte de aquellos a quienes el Estado debe servir, respetar y proteger. Aún más, “los políticos y los legisladores católicos, conscientes de su grave responsabilidad social, deben sentirse particularmente interpelados por su conciencia, rectamente formada, para presentar y apoyar leyes inspiradas en los valores fundados en la naturaleza humana”.

38. Ante este hecho, instamos a todos los ciudadanos, y muy especialmente a los cristianos, a consultar y examinar a fondo los contenidos sobre matrimonio, familia y vida humana en los distintos programas de gobierno de los aspirantes a la Presidencia de la República y de quienes anhelan una curul en el Congreso u otro cargo público. De hecho, invitamos a los ciudadanos para que, en los partidos promuevan políticas familiares auténticas, que respondan a los derechos de la familia como sujeto social imprescindible.

39. Quien aspire a un puesto de representación, debe recordar que su misión es, justamente, “representar” a los ciudadanos en los temas contingentes y no la de actuar, arbitrariamente, en contra de quienes, con su voto, los eligieron para ser representados. El papel de la autoridad es ordenar la comunidad política y realizar la función de síntesis y mediación, con vistas al bien común, atendiendo a los fines de ésta y no a sus conveniencias electoralistas o populistas.

40. Por otra parte, una justa concepción de la vida como eje fundamental del verdadero desarrollo no puede prescindir de consideraciones relativas a los deberes que nacen de la relación del hombre con el ambiente natural: “Éste es un don de Dios para todos, y su uso representa para nosotros una responsabilidad para con los pobres, las generaciones futuras y toda la humanidad.”

41. Solicitamos, a los ciudadanos y las ciudadanas, estudiar, con responsabilidad moral, los modelos económicos y sociales impulsados por los distintos partidos, de manera que cuestionen la promoción de aquellos que pregonan el desmedido afán por la riqueza y la actitud depredatoria y egoísta hacia la naturaleza, por encima de la vida de las personas, los pueblos y nuestra soberanía.

42. Exhortamos, igualmente, a los políticos, para que en un país cuya imagen ante el mundo se proyecta en la defensa de la naturaleza, se implemente un modelo de desarrollo alternativo, integral solidario y sostenible, basado en una ética que incluya la responsabilidad por una auténtica ecología natural y humana, que se fundamenta en el evangelio de la justicia, la solidaridad y el destino universal de los bienes, donde se supere la lógica utilitarista e individualista… No podemos dejar de denunciar que en Costa Rica “existe una noción de dominio de la tierra entendido como productividad a toda costa, a cualquier precio, y otra opuesta, como ‘comunión con la creación’. La aceleración cruel del proceso de producción y la falta de respeto hacia los ritmos y las exigencias de nuestra ‘casa’, hace que el hombre, de señor y dueño, pase a ser su víctima”.

V- NUESTRAS OBLIGACIONES CON LA PATRIA


43. Al Tribunal Supremo de Elecciones:

Reconocemos en el TSE su capacidad en la organización de los comicios, en la lucha por la igualdad básica de condiciones para todos los candidatos y partidos políticos y en la protección y defensa de la institucionalidad electoral. A la vez, lo estimulamos a prestar gran atención a la educación cívica y política, que hoy es, particularmente, necesaria para el pueblo y, sobre todo, para la juventud, a fin de que todos los ciudadanos puedan cumplir su misión en la vida de la comunidad política y social.


44. A los partidos políticos

Los partidos, como instrumentos fundamentales para la participación política, son importantes en nuestro sistema democrático, en cuanto desempeñan la misión de interpretar y manifestar las aspiraciones de la sociedad civil . Con respeto, les recordamos a sus dirigentes la necesidad de democratizar los partidos en su funcionamiento y estructura interna y, paralelamente, cultivar un espíritu de servicio, renovando los principios e ideales que originaron su creación y desarrollo, para que se conviertan en una contribución positiva a la solución de los problemas económicos y sociales de Costa Rica.

45. A los cristianos en la vida política

“Si muchas de las estructuras actuales generan pobreza, en parte se ha debido a la falta de fidelidad a sus compromisos evangélicos de muchos cristianos con especiales responsabilidades políticas, económicas y culturales.” El sarmiento, injertado en la vid que es Cristo, siempre da buenos frutos. Así se evita la ruptura entre la fe y la vida. Por eso, como a verdaderos discípulos de Cristo, les pedimos que “luchen con integridad moral y con prudencia contra la injusticia y la opresión, contra la intolerancia y el absolutismo de un solo hombre o de un solo partido político; conságrense con sinceridad y rectitud, mas aun, con caridad y fortaleza política, al servicio de todos.”

Les exhortamos a ser fieles a su conciencia cristiana, que les pide la promoción de la dignidad de la persona y el respeto a la vida en todas sus etapas.

Al mismo tiempo, existe la urgente necesidad de crear en la Iglesia espacios de formación para los fieles laicos que participen en la política y poner en práctica la enseñanza del Magisterio, que nos subraya que: “Para que los laicos puedan realizar activamente este noble propósito en la política (es decir, el propósito de hacer reconocer y estimar los valores humanos y cristianos), no bastan las exhortaciones, sino que es necesario ofrecerles la debida formación de la conciencia social, especialmente en la doctrina social de la Iglesia, la cual contiene principios de reflexión, criterios de juicio y directrices prácticas.”

46. A los electores

Elegir a los futuros gobernantes es un acto de grave responsabilidad, que requiere el conocimiento de las propuestas y el pleno ejercicio de la libertad del votante. Si bien el impacto de la desafección causado por importantes sectores de la clase política, sumado a los juicios mediáticos, sigue alimentando el desaliento de la abstención, no por ello debemos renunciar a un derecho adquirido con alto precio: “Las acusaciones de arribismo, de idolatría del poder, de egoísmo y corrupción que con frecuencia son dirigidas a los hombres del gobierno, del parlamento, de la clase dominante, del partido político, como también la difundida opinión de que la política sea un lugar de necesario peligro moral, no justifican lo más mínimo ni la ausencia ni el escepticismo de los cristianos en relación con la cosa pública”. Por esto, pedimos, a las y los ciudadanos para que, después de una correcta información y un claro discernimiento, ejerzan su derecho al voto de forma crítica, inteligente y madura.

47. “Tenemos un alto porcentaje de católicos sin conciencia de su misión de ser sal y fermento en el mundo, con una identidad cristiana débil y vulnerable”. Ante esta constatación, les recordamos a los ciudadanos que confiesan nuestra fe que la identidad del católico no es un dato marginal que se diluye en el ejercicio de la ciudadanía, por lo que, consecuentemente, nos obliga a asumir que la fe cristiana tiene implicaciones ineludibles en el terreno de la moral política y social.

48. A nuestros sacerdotes

A nuestros más cercanos colaboradores, los invitamos a asumir la tarea de la formación de la conciencia de los fieles laicos en los valores fundamentales de la vida cívica, a respetar en todo los derechos políticos de la ciudadanía, a cuidarse de no identificarse en público con posiciones partidistas; antes bien, a fortalecer en los distintos espacios pastorales la participación ciudadana y a promover, de manera respetuosa, la convivencia fundada en el respeto a la dignidad humana.

49. A nuestros agentes de pastoral

Queremos que estas reflexiones alcancen particularmente a las bases sociales y eclesiales, allí donde la Iglesia, de manera solidaria y eficaz, hace presencia. Por lo que pedimos a los agentes de la Pastoral, aprovechar este instrumento como otro recurso de formación de los fieles laicos católicos para que participen en la vida política con ideas claras y con convicciones fuertes y, a la vez, promuevan “una labor educativa, destinada a derrotar la imperante cultura del egoísmo, del odio, de la venganza y de la enemistad, y a desarrollar a todos los niveles la cultura de la solidaridad”.

VI. Conclusión:

50. Como Pastores del Pueblo de Dios, impulsaremos una campaña de oración por nuestra Patria, por nuestros gobernantes y por quienes aspiran a serlo, para que la participación ciudadana en el actual proceso electoral redunde en el fortalecimiento de nuestro sistema democrático.

Invocamos el auxilio del Señor y la protección maternal de la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de los Ángeles, para que los costarricenses nos comprometamos a construir, con verdad, libertad, justicia y amor, la Costa Rica que todos anhelamos.

Dado en la Sede de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, el día 1.° de octubre de 2009.

Monseñor Hugo Barrantes Ureña
Arzobispo Metropolitano de San José
Presidente de la Conferencia Episcopal
de Costa Rica

Monseñor Guillermo Loría Garita
Obispo diocesano de San Isidro
de El General
Vicepresidente de la Conferencia Episcopal
de Costa Rica

Monseñor Óscar Fernández Guillén
Obispo diocesano de Puntarenas
Secretario General

Monseñor José Rafael Quirós
Obispo diocesano de Limón

Monseñor Osvaldo Brenes
Obispo diocesano de Ciudad Quesada

Monseñor José Francisco
Ulloa Rojas
Obispo diocesano de Cartago

Monseñor Ángel Sancasimiro Fernández
Obispo diocesano de Alajuela

Monseñor Vittorino
Girardi Stellin
Obispo diocesano de Tilarán

jueves, 1 de octubre de 2009

Domingo 27 del Tiempo Ordinario

NO ES BUENO QUE EL HOMBRE ESTE SOLO.

En el comienzo de la vida, cuando somos infantes, necesitamos de otros si queremos sobrevivir. Al final de nuestros años, necesitamos también de otros para poder sobrevivir. En el transcurso de nuestras vidas, no es un secreto, necesitamos de otros para tener una vida más amena y sociable.

La lectura de hoy dice: “No es bueno que el hombre (humanidad) este solo”. A veces, es cierto, que es bueno y necesario para nosotros estar solos- pero esta no es una condición permanente. Los seres humanos somos personas sociables. De otra forma seriamos incompletos. Nuestra “humanidad” nunca será adquirida desde la soledad. Sentir esta necesidad de compartir con otros nuestra vida es un signo de vivir sanos y con ganas de vivir. Lo contrario seria que fuéramos personas solitarias y que nuestra negatividad nos orille a no poder comunicarnos con otras personas.

Hay un dicho que dice que “el león mas feroz no es el mas sociable, o el que ruge mas fuerte pero si el que camina en silencio y solitario”. En las noticias podemos apreciar también como los asesinos en serie casi siempre son personas que viven muy solas y frecuentemente viven con un resentimiento propio. Las personas que cometen suicidio muy frecuentemente son aquellas que han entrado en un estado de aislamiento.

El aislamiento y la soledad son de las mas doloras condiciones existenciales que pueden existir. Estas condiciones causan a las personas que se encierren asi mismos y en algunos casos puede que se transforme en violencia o en cualquier otro de los vicios que podríamos conocer. Miedo, vergüenza, culpa, etc., hacen de las personas individuos que les guste el aislamiento.

En la primera lectura, Dios le da a Adán una mujer, Eva. Tan pronto como Adán ve a Eva, siente que el vacio de estar solo se complementa con la presencia - compañía de Eva. Ella fue creada de la misma condición que el. Adquiriendo la misma dignidad de el y por lo tanto creada en igualdad. Es así que Dios nos hace ver que la verdadera comunidad solo puede ser creada entre personas con la misma igualdad.

En el matrimonio, Dios nos hace ver que es el compromiso de dos personas atendiendo la necesidad de amistad, compañía, intimidad y calor humano - todas estas cosas que a veces se anhelan y que también son difíciles de alcanzar. Estas necesidades también pueden encontrarse en aquellos que viven en comunidad. También, todos los que están en una cercana relación con Dios, nunca están solos.

Cuando dos personas se casan, ellos llevan consigo no solamente su fortaleza y sentido de vida, también llevan consigo sus limitaciones y debilidades. Todos nosotros en si llevamos nuestros signos de individualismo-egoísmo, porque somos personas heridas por el pecado- lo que nos aleja de Dios.

Considero que entrar en un matrimonio es entrar en la escuela del amor, escuela en la cual todos somos estudiantes lentos. El enlace en donde dos personas sellan el dia de su matrimonio no esta echo de un material inquebrantable, es un material de humanos. Por lo tanto, es un material que se puede quebrar. El único lazo que no se rompe es el vinculo en el cual Dios nos forma en el amor en Cristo.

¿Que son las cosas o actitudes que pueden romper un matrimonio?. Falta de respeto, pobre comunicación, egoísmo, encima de todos estos, la infidelidad. Respeto, buena comunicación, el compartir y la fidelidad fortalece este enlace o vinculo.

Las relaciones entre parejas o de amistades se tienen que ir trabajando constantemente. Ellas pueden sufrir de negligencia, como un jardín si no se cuida se deteriora. Las personas no deben de experimentar temor para buscar ayuda si están teniendo problemas en su matrimonio. Las parejas deberían de poner su matrimonio y sus hijos encima de todas las cosas o encima del éxito en lo económico.

La indisolubilidad del matrimonio no es el caballito de batalla de un sacerdote. Este encuentra una justificación poderosa en las necesidades especiales de los hijos que necesitan ser cuidados y por mucho más tiempo que cualquier animal de la creación. No es bueno que el hombre este solo, seamos parte del cambio, seamos parte de aquellas personas que buscan en el otro una compañía de amor, respeto y de igualdad. Todos necesitamos de cuidados, compartamos nuestras necesidades de amar al prójimo como Dios no ama.

Reynaldo Román